Ahora entiendo más. Ahora entiendo por qué estaba escribiendo tanto y volví y de pronto no estaba escribiendo nada. No he escrito nada en todo este tiempo porque no quiero ser eso. No quiero ser la mina de mierda, la huevona violentada, la mujer abusada, la mina que habla sobre el padre, sobre el tío, el abuelo, sobre todos ellos y sobre nada más. Y que todo está atravesado por eso y todo, todo, cada letra, cada párrafo está ensuciado con la sola idea del género corrompido. No, eso no era para mí. Yo no quería eso, pero esto está y ya no sé cómo deshacerme de él. Yo ya estaba escribiendo un poco hediondo a eso, a “eso”, que no tengo idea qué es, que no había notado. Pero es. Y ahora ya estoy frita, estoy vuelta una feminista rancia, podrida, una mina violada sin haberlo sido, una mujer de rincón, una cifra golpeada, una más del montón. Una neo gótica anoréxica, una mina que se corta las muñecas, que escribe sobre vaginas y sobre dolor, sobre la patria, la carne, la falsa marginalidad. No, yo no soy eso. Yo no quiero ser eso, pero estoy cagada, frita, podrida, licuada. No he escrito nada porque no quiero ensuciar mis palabras con esto que sé. Porque tuve que contarlo para entender que no era cariño. Era un asco de confesiones sin atisbos de honestidad. Uno es tan huevón a veces.
Soy feliz. Así como la Rainbow Brite
Yo no quiero un pato. Yo quiero su corazón
anoche me saque la cresta en bici
despues de haberme tomado una botella de whiskey en el ensayo
porque este finde tocamos en dos fiestas en dos botes en dos dias diferentes
despues de haberme sacado la ni que conchesumadre quede sordo
y me vine a la fiesta de mi amigo
y segui tomando y bailando
y estaba la nina danesa esta
y la mire y baile con ella todo el rato
y cuando se fue me abrazo y dio un beso en la mejilla
y yo le dije
esperate
la mire de nuevo y le dije
mirarte es lo mas bello que me ha pasado en la vida
y me abrazo de nuevo
y me dio un besito en la otra mejilla
EN ESA ANDO
— Desde NYC, Harmony Molina
Mientras, te cuento que de turismo sexual no ha habido nada aún, pero sí muchos apuntes, mentales, fotográficos, digitales, en papelitos, en libretitas. Amamos viajar. Viajar es lindo, es entretenido, pero conlleva un estado de vulnaviridad (así se dice? perdón, estoy pediendo mi español, jajaja) que hay que cachar como manejar. No sé, al menos yo. Ahora cacho que me mini agripé por tanto explotarme esta semana de recien llegada. pero estoy feliz, feliz. Tanto que no sé qué escribir, ni tampoco cacho por donde partir. Pero ya veremos
Eso. Nos estamos parlando virtualmente
Salut
En Santiago-Colaina, hoy, 11 de mayo de 2009, se declaran iniciadas las actividades de la Secta Hibridista “Pare de Gozar”.
Su santa patrona y profeta guía será Ana Rodríguez, también conocida en las ligas de la política ovni sideral como Wanda Rodríguez.
Se cobrará diezmo en moneda nacional.
Se declara como misionero oficial al señor Carlovni Salazar, autor además de tan descabellada pero edificante idea.
Su misión: viajar por el mundo entero haciendo turismo sexual y espacial con el dinero de los fieles.
Primer reporte de prensa sobre la Secta Hibridista “Pare de Gozar”:
Peñalolén.- En la comunidad ecológica, los actores Francisco Reyes y Adriano Castillo adhirieron a la nueva tendencia mística del “hibridismo ” de las que ya eran parte el rockero Beck y Beyoncé Knowles que por su parte abandonaron la Cientología.La líder de la secta Ana “chandrabudahh” Rodríguez, recalcó que se avecina un cambio de conciencia que hace necesario abrazar la particular doctrina. Entradas en Ticketmaster, Feriaticket y el Rey de la Mechada (san diego 342)
- No- dice el otro. El mundo no es nada. Lo que de verdad es importante no lo olvidas nunca. De esto me di cuenta más tarde, cuando empecé a envejecer. Claro, todo lo secundario, todo lo accesorio desaparece, porque lo echas por la borda, como los malos sueños. No me acuerdo del regimiento – repite con terquedad-. Desde hace algún tiempo solamente me acuerdo de lo esencial. (…) La memoria lo pasa todo por su tamiz mágico. Resulta que después de diez o veinte años te das cuenta de que algunos acontecimientos, por más importantes que hayan parecido, no te han cambiado absolutamente en nada.
— El Último Encuentro. Sándor Márai